¿Porque se acepta o se rechaza participar a un ensayo clínico?

Es un deseo frecuente en los enfermos o en sus cuidadores participar en una investigación clínica que estudie los efectos de un potencial medicamento, capaz de actuar sobre la evolución de la enfermedad de Alzheimer. También no es raro ver enfermos o cuidadores (cuando su familiar ha perdido la capacidad de decidir por sí mismo) que rechazan la propuesta del médico de participar en un ensayo clínico.

Las investigaciones actuales están dirigidas hacia la fase presintomática de la enfermedad, es decir, la fase previa a la aparición de signos clínicos, o al deterioro cognitivo leve, es decir personas que todavía no sufren una demencia. Por una razón simple: testear las posibilidades de un medicamento potencial antes de que la degeneración neuronal impida todo beneficio terapéutico.

Lo que quiere decir que los individuos que participan en estos ensayos clínicos no son “enfermos” sino “personas” que poseen biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer.

¿Cuáles son las motivaciones para participar o los frenos para negarse a hacerlo?
Un estudio de 2013 demuestra que la motivación positiva es el altruismo para el 56 % de los participantes y para el 62 % ellos el freno es el miedo, el miedo a los efectos secundarios desconocidos de una nueva sustancia o miedo a las exploraciones traumáticas (por ejemplo, la repetición de punciones lumbares).

En el colectivo de personas que participaron en este estudio había dos grupos distintos:

  • A) con un riesgo habitual según la edad de los participantes
  • B) con un riesgo del 50 % de padecer la enfermedad. Los participantes estaban informados de la importancia de su riesgo personal.

En los dos grupos, el altruismo es la motivación principal. En el grupo B aparece como segunda motivación el deseo de disminuir el riego personal y de informarse de las medidas que permitirían bajarlo.

¿Enrolarse o no enrolarse?

La decisión depende de un balance personal entre factores de motivación y la aceptación de un riesgo personal. También los autores resaltan que las personas con un riesgo alto de padecer la enfermedad son más propensas a participar en un ensayo clínico.

Se puede sacar dos conclusiones positivas de este estudio. La primera es la generosidad de los interesados…su altruismo demuestra lo más noble de la raza humana.
Y la segunda es el interés de informar a las personas con un riesgo alto de padecer la enfermedad para que tengan la oportunidad de tomar decisiones en lo que concierne su futuro.

Referencia:
Grill JD y cols Risk disclosure and preclinical Alzheimer’s disease clinical trial enrollment
Alzheimer’s and Dementia 9 (2013) 356-359

Escrito por Jacques Selmès
Copyright: FAE
No se puede reproducir sin autorización de la Fundación Alzheimer España

0.00 avg. rating (0% score) - 0 votes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*
*
Website