La enfermedad de Alzheimer se está convirtiendo en la pandemia del nuevo milenio. Mucho se sabe sobre el mecanismo molecular implicado. Casi tanto… como lo que se desconoce…

Por supuesto, uno de los principales pasos para poder comprender y controlar una enfermedad pasa por facilitar su investigación in vitro; en la poyata del laboratorio. En este sentido, un nuevo artículo aparecido en la revista Biomaterials presenta a una nueva molécula, la bien conocida por su implicación en Alzheimer apolipoprotein E4 –ApoE4-, como sustrato para crecer neuronas del sistema nervioso central –concretamente del hipocampo-en placas de cultivo. Existen 3 posibles isoformas de ApoE. ApoE4, además de un transportador lipídico, es uno de los principales factores de riesgo de padecer la enfermedad neurodegenerativa de nuestros mayores.

El crecimiento in vitro de neuronas, básico para el estudio de enfermedades que afecten a este tipo de células, como el
Alzheimer, tenía que realizarse sobre un sustrato adecuado.
Normalmente, este sustrato se basaba en la molécula denominada Laminina, importante anclaje celular y que ayuda a mantener cohesionado algunos tejidos. Este modelo de estudio con neuronas ha ayudado mucho al conocimiento del sistema nervioso; especialmente el sistema nervioso periférico… ¿Cómo hacer lo propio con el Sistema Nervioso Central; con nuestro cerebro?

Estudios previos demostraron que ApoE4 podía inhibir el crecimiento de cultivos de neuronas en presencia de lípidos. Sin embargo ahora, el grupo coordinado por TayhasPalmore, de la Brown University de EE.UU. afirma haber conseguido un crecimiento óptimo de neuronas del hipotálamo –SNC- no sobre Laminina, como sería lo ortodoxo, sino sobre ApoE4, la misma molécula implicada en la enfermedad de Alzheimer y que inhibe el crecimiento neuronal cuando hay lípidos cerca… Es decir, la unión y crecimiento celular aumentaba con ApoE4, no con laminina. Sorprendente, pero cierto.

De momento, y según afirman los científicos, el mecanismo que subyace estos inesperados resultados permanecen ocultos.
También sorprende que moléculas como la denominada HSPGs –proteoglicano heparán sulfato-, que suele interaccionar con ApoE4, no tenga nada que ver con el efecto sobre el crecimiento neuronal. Personalmente, me sorprenden estos resultados y que las condiciones de crecimiento de neuronas del Sistema Nervioso
Periférico sean tan diferentes del de neuronas del Sistema Central.
Tampoco me queda muy claro cómo consideraron los científicos que ApoE4 podría intervenir en la adhesión de las neuronas
a cultivos celulares; qué pasó con las otras isoformas como ApoE2 ó 3, y si esto es reproducible con otras células neurales, periféricas o centrales.

Finalmente, los científicos apuntan a esta molécula para futuros cultivos neuronales en investigación sobre ingeniería molecular o celular en factibles futuras terapias contra neuropatologías. Faltan, por supuesto, repetir, confirmar y ampliar estos resultados.

Escrito por José Antonio López Guerrero
Director de Cultura Científica (CBMSO)
Universidad Autónoma de Madrid

No se puede reproducir sin autorización de la Fundación Alzheimer España

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